Cuánto tiempo deben pasar los niños frente a las pantallas; esto es lo que se recomienda

7
Cortesía: infobae.com

Es recomendable que los cuidadores de niños mantengan precaución con el uso de dispositivos móviles en las infancias

El uso excesivo de pantallas durante la infancia puede acarrear consecuencias significativas en el desarrollo físico, emocional, cognitivo y social de los niños, según las advertencias de diversas organizaciones científicas. Si bien dispositivos como teléfonos celulares, tabletas, computadoras y televisores pueden proporcionar beneficios cuando se utilizan de forma moderada y supervisada, exceder los límites recomendados incrementa los riesgos asociados al desarrollo infantil.

Entidades como la Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han establecido pautas claras en cuanto al tiempo de exposición a pantallas según la edad. Para los niños menores de dos años, se recomienda evitar la exposición a pantallas, salvo en casos específicoscomo videollamadas. En el caso de niños de entre dos y cinco años, el tiempo frente a las pantallas debe limitarse a una hora diaria, siempre asegurando que los contenidos sean de alta calidad y bajo la supervisión de un adulto.

Para los niños de seis a doce años, se sugiere un máximo de dos horas al día para actividades recreativas, excluyendo el tiempo dedicado a tareas escolares o educativas. Los adolescentes también deberían restringir su uso recreativo de pantallas a dos horas diarias, equilibrándolo con actividades físicas, un sueño adecuado y relaciones sociales.

El tiempo excesivo frente a las pantallas está ligado a varios riesgos documentados por estudios científicos. Un aspecto preocupante es su impacto negativo en el rendimiento académico y las habilidades cognitivas. Un estudio publicado en JAMA Pediatrics en 2019 indica que pasar más de dos horas al día frente a pantallas puede afectar la memoria de trabajo, disminuir las habilidades lingüísticas y perjudicar el desempeño en tareas cognitivas.

Además, el uso prolongado de dispositivos electrónicos puede alterar los patrones de sueño debido a la luz azul que emiten, la cual inhibe la producción de melatonina y retrasa la hora de dormir, como señala una investigación publicada en Sleep Medicine Reviews en 2016.

En el ámbito emocional y social, el uso intensivo de pantallas se ha vinculado con un mayor riesgo de ansiedad, depresión, irritabilidad y aislamiento social. Un estudio realizado por Twenge y Campbell, publicado en Computers in Human Behavior, resalta cómo el tiempo excesivo frente a dispositivos puede afectar negativamente las relaciones interpersonales y el bienestar emocional de los niños y adolescentes.

Finalmente, el sedentarismo asociado a largas horas frente a pantallas contribuye al aumento del índice de masa corporal (IMC) y a la obesidad infantil, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2019.
Para mitigar estos riesgos, los expertos proponen diversas estrategias que padres y cuidadores pueden aplicar. Entre las recomendaciones más destacadas se encuentran el establecimiento de límites claros sobre el tiempo diario que los niños pueden pasar frente a las pantallas, así como la promoción de actividades alternativas que incluyan juegos al aire libre, lectura o manualidades. Ademásse aconseja evitar el uso de dispositivos al menos una hora antes de dormir.

Es fundamental que los adultos sirvan de ejemplo al adoptar un uso responsable de las pantallas. Para ellose sugiere crear espacios libres de dispositivos en lugares como el comedor o las habitaciones, y acompañar a los niños en su consumo de contenido, para así fomentar la discusión y la reflexión sobre lo que ven.

Con información de infobae.com

Obtén información al instante, únete a nuestra comunidad digital

Instagram: @dfmexiconews24